Basado en hechos reales en la Francia de la posguerra, el filme cuenta la historia de Jan Bojarski, un refugiado polaco, que acaparó los titulares al convertirse en el falsificador más ingenioso de su tiempo. Durante años, Bojarski fabricó billetes tan perfectos que engañaban al mismísimo Banco de Francia. Su trabajo atrajo la atención del comisario Mattei, y lo que empezó como un secreto muy bien guardado se convirtió en una persecución obsesiva. El relato sumerge al espectador en las fascinantes técnicas artesanales de un auténtico artista de la falsificación que llevaba una peligrosa doble vida, con repercusiones personales.
